Tema 2.2. Imperialismo, fase superior del capitalismo

 

Tema 2.2. Imperialismo, fase superior del capitalismo.


1. La concentración de la producción y los monopolios.
El incremento enorme de la industria y el proceso notablemente rápido de concentración de la producción en empresas cada vez más grandes constituyen una de las particularidades más características del capitalismo.
 A unas cuantas decenas de empresas gigantescas les resulta fácil ponerse de acuerdo entre sí, y, por otra parte, la competencia, que se hace cada vez más difícil, y la tendencia al monopolio, nacen precisamente de las grandes proporciones de las empresas.
la competencia en monopolio constituye de por sí  uno de los fenómenos más importantes -- por no
decir el más importante, de la economía del capitalismo moderno.
cada nueva empresa que quiere mantenerse al nivel de
las empresas gigantescas, creadas por la concentración, representa un aumento tan enorme De la oferta de mercancías, que su venta lucrativa es posible sólo a condición de un aumento
extraordinario de la demanda, pues, en caso contrario, esa abundancia de productos rebaja su
precio a un nivel desventajoso para la nueva fábrica y para las asocia ciones monopolistas".
El verdadero comienzo de los monopolios contemporáneos lo hallamos no antes de la década de 1860. El primer gran período de desarrollo del monopolio empieza con la depresión internacional de la industria en la década del 70, y se prolonga hasta principios de la última década del siglo". La supresión de las crisis por los cartels es una fábula de los economistas
burgueses, los cuales lo que hacen es embellecer el capitalismo a toda costa. 
Al revés, el monopolio que se crea en varias ramas de la industria aumenta y agrava el caos propio de todo el sistema de la producción capitalista en su conjunto.
2. Los bancos y su nuevo papel.
La operación fundamental y primordial de los bancos consiste en servir de intermediarios para los pagos. Los pequeños bancos van siendo eliminados por los grandes, de los cuales
nueve concentran casi la mitad de todos los depósitos.
Es evidente que un banco que se halla al frente de un grupo tal y que se pone de acuerdo con media docena de otros, casi tan importantes como él, para
operaciones financieras singularmente grandes y lucrativas, tales como, por ejemplo, los empréstitos de Estado, ha superado.
Los capitalistas dispersos vienen a formar un capitalista colectivo. Al llevar una cuenta corriente para varios capitalistas, el banco, al parecer, realiza una operación puramente técnica, únicamente auxiliar. Pero cuando esta operación crece en proporciones gigantescas, resulta que un puñado de monopolistas subordina las operaciones comerciales e industriales de toda la sociedad capitalista, obteniendo la posibilidad -- por medio de sus relaciones bancarias, de las cuentas corrientes y otras operaciones financieras.

3. El capital financiero y la oligarquía financiera.

Cuanto no se indica en ella uno de los hechos más importantes, a saber: el aumento de la concentración de la producción y del capital en un grado tan elevado, que conduce y ha conducido aL monopolio. Pero en toda la exposición de Hilferding, en general, y en particular en los dos capítulos que preceden a aquél del cual hemos entresacado esta definición, se subraya el papel de los monopolios capitalistas.

Monopolios capitalistas; sistema de participación" no sólo sirve para aumentar en proporciones gigantescas el poderío de los monopolistas, sino que, además, permite llevar a cabo impunemente toda clase de negocios oscuros y sucios y robar al público, pues los dirigentes de las "sociedades madres", formalmente, según la ley, no responden por la "sociedad filial", que es considerada como "independiente" y a través de la cual se puede "hacer pasar" todo.


4. El reparto del mundo entre las grandes potencias. 

Vivimos, por consiguiente, en una época singular de la política colonial del mundo que se halla íntimamente relacionada con la "novísima fase de desarrollo del capitalismo", con el capital financiero.

La desigualdad en la ampliación de las posesiones coloniales es muy grande. Si se comparan, por ejemplo, Francia, Alemania y el Japón, cuya diferencia no es muy considerable en cuanto a la superficie y la población, resulta que el primero de dichos países ha adquirido casi tres veces más colonias (desde el punto de vista de la superficie) que el segundo y tercero juntos. Pero por la cuantía del capital financiero, Francia, a principios del período que nos ocupa, era acaso también varias veces más rica que Alemania y el Japón juntos.

Debido a que el poderío colonial, la esperanza de poseer riquezas todavía ignoradas tendrá, evidentemente, una repercusión en la importancia relativa de las potencias europeas, la cuestión colonial el 'imperialismo', si queréis --, que ha transformado ya las condiciones políticas de Europa misma, las irá modificando cada vez más.

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