Tema 1.8. De la ilustración a Televisa
Tema 1.8. De la ilustración a Televisa
1. El cambio de la imagen en la América Latina moderna, desde la Ilustración hasta la actualidad, ha estado marcado por fuertes tensiones entre la modernización y la tradición.
La mayor parte de las decisiones de la asamblea da testimonio de ese nuevo cambio de rumbo cuando pone en guardia contra quienes fingen milagros, revelaciones, reliquias, aun si es con el designio de aumentar la devoción. Hasta entonces, la Iglesia se había mostrado mucho menos rígida con quienes deseaban aumentar la devoción.
En 1729 estallaron verdaderos escándalos en torno de las imágenes que circulaban en la región de la capital.
La decadencia reflejada por la gran pintura mexicana, víctima del abandono oficial del barroco y la desaparición de los temas religiosos, contrastó con la floración de una producción popular que subsistió durante todo el siglo XIX: con predominio religioso y obra, a veces, de artistas indígenas, reprodujo infatigablemente las almas del purgatorio, la vida de los santos, las Vírgenes milagrosas y, en primera fila, a Nuestra Señora de Guadalupe.
Las imágenes barrocas en el siglo XIX se convirtieron en símbolos políticos y nacionalistas en torno a los cuales se uniesen los bandos.
La imagen pagó los costos de una situación irreversible:
el Estado mexicano se separó de la Iglesia católica. Las Leyes de Reforma que ratificaron la ruptura quedaron inscritas en la Constitución de 1873. Los bienes de las comunidades
y de las cofradías que mantenían el culto de las imágenes fueron oficialmente suprimidos y con ellos se hundió una gran parte de la infraestructura material que aseguraba su existencia.
2. La televisión ha hecho una contribución significativa para redefinir la imagen de la América Latina, desde el punto de vista de la producción de contenido, así como en la forma en que se consume.
El empuje fabuloso de la televisión comercial mexicana, bajo la
égida de la compañía Televisa, no deja de evocar un retorno, con mayor fuerza, de la imagen milagrosa e invasora de los tiempos barrocos.
Los frescos furiosamente mexicanos pensemos en la influencia del folklore indígena sobre el pintor Diego Rivera son sustituidos por la emanación de una cultura electrónica con pocos nexos
nacionales.
La nueva técnica sólo secularizaba las mentes” para
volver a sembrar de milagros el espacio psíquico de sus espectadores”. Las imágenes del cine mexicano, en su época de oro en particular, prepararon a las masas campesinas y
urbanas para el traumatismo de la industrialización de los años cuarenta; expresaron un imaginario que, de consuno con la radio, socavó o actualizó sucesivamente la tradición, iniciando a las multitudes en el mundo moderno a través de sus figuras míticas: Pedro Armendáriz, Dolores del Río, María Félix y tantos otros.
3. El caso de México es un ejemplo único de la influencia de los medios de comunicación en la definición de la identidad nacional. La industria televisiva mexicana, en particular, se ha convertido en un importante contribuyente a la definición de la imagen de México en el mundo.
A finales de los treinta, la marea de las imágenes cinematográficas entretejía un nuevo consenso, centrado en adelante en los valores nuevos de la ciudad y de la tecnología, las ilusiones del consumo, e incluso la asimilación de los estereotipos, a menudo los más denigrantes.
La televisión privada mexicana vuelve a lanzar la ofensiva de las imágenes adoptando, como el cine comercial, una posición contraria al muralismo de Estado.
La experiencia de Televisa es excepcional, ya que ha empujado las fronteras para ex tender su dominio sobre las poblaciones hispánicas de los Estados Unidos y el resto de la América Latina.
4. La influencia de Televisa en la construcción de la imagen de México ha sido profunda, evolucionando desde la promoción de contenidos tradicionales hasta su uso como herramienta de control político.
Desde 1950 difunde una imagen triunfalista que precipita en las redes de una cultura común y “apolítica” a los sectores, aún tan contrastados, de la población mexicana y participa eficazmente en la sumisión al poder constituido; propaga una imagen que sirve para recuperar, o sea neutralizarlas y canalizarlas visualmente, las aspiraciones más dispares; una imagen niveladora, destinada a suscitar un consenso, la televisión debe ser el lazo de unión entre todos los mexicanos”.
El éxito continental de Televisa se apoya en un poder comercial, en una hegemonía cultural y política que alcanza proporciones casi míticas.
5. El impacto de Televisa en la cultura mexicana, y en la imagen de México en el mundo, ha sido profundo y ha contribuido a la creación de una cultura de masas.
La discreción de la Iglesia sólo pudo compararse con la discreción de Televisa, empeñada en hacer olvidar una ambición y una lógica que, por encima de todo, son comerciales.
Televisa ofrecía su exposición a una opinión enfurecida por el atentado iconoclasta de un pintor que poco tiempo antes había puesto a la Virgen de Guadalupe la cabeza de Marilyn Monroe, ilustrando espectacularmente el choque de todas las imágenes.
La condenación vehemente de la iconoclastia reafirmó la sacralidad de la imagen, viniese de donde viniese, y el principio de un cierto orden de cosas.
Lo que no impide que en vano buscaríamos hoy, ante las pantallas electrónicas, el gesto profanador
y destructor de los “pisoteadores de imágenes”, de los conculcadores” de antaño. A primera vista, la imagen televisada no parece recuperable como las imágenes sagradas, ni destructible como los ídolos.